Cómo volver a hacer la oración después de abandonarla

Se necesita mucho coraje y fuerza para autoevaluarse, especialmente porque no siempre nos gusta lo que descubrimos sobre nosotros mismos. El mismo que se necesita para hacer la oración después de abandonarla, porque esto nos confronta con nosotros mismos.

Pero cuando hacemos esto ya hemos dado un gran paso en la dirección correcta. Reconocer nuestros errores es el primer paso para poder cambiarlos.

La misericordia ve de la mano de la tawbah

Es muy importante recordar que Allah es Al-Rahman y Al-Rahim, el Más Compasivo y Más Misericordioso.

Suppport AboutIslam.net

Allah nos recuerda esto al comienzo de casi todos los capítulos del Corán y a lo largo de muchos versículos.

Nunca tenemos que preocuparnos de que Allah no nos vaya a mostrar misericordia, porque Allah ha prometido misericordia a los que creen. Aquí hay un versículo que ilustra esto maravillosamente:

Y cuando vengan a ti quienes creen en Nuestros signos, di: Paz con vosotros, vuestro Señor se ha prescrito a Sí mismo la misericordia. El que de vosotros haya hecho un mal por ignorancia y luego, después de ello, se vuelva atrás y rectifique… Es cierto que Él es perdonador y Compasivo. .

Corán, 6:54

Y en un verso con un mensaje similar:

Di: ¡Siervos míos que os habéis excedido en contra de vosotros mismos, no desesperéis de la misericordia de Allah, es verdad que Allah perdona todas las faltas, pues Él es el Perdonador, el Compasivo!

Corán, 39:53

Vemos en ambos versículos que la misericordia de Allah siempre se menciona junto con la petición de perdón y arrepentimiento (tawbah).

Si pedimos perdón con sinceridad y trabajamos para mejorarnos a nosotros mismos y  no seguir cometiendo los mismos errores, Allah nos mostrará misericordia y nos perdonará. Hemos de volver a la oración después de abandonarla con el conocimiento de que si nuestra intención es sincera, Allah nos perdonará.

Somos débiles por naturaleza

Allah dice que “el hombre fue creado débil” (Corán, 4:28), por lo que, a veces, estamos destinados a tropezar.

A diferencia de Allah, los humanos no son perfectos; todos cometemos errores y hacemos cosas de las que podemos arrepentirnos más adelante. Es una parte natural de la vida, crecer y volverse más sabio.

Uno de los nombres de Allah es Al-Ghaffar, que significa “el que todo lo perdona” y “el que perdona repetidamente”.

Allah no perdona a las personas una sola vez; Allah perdona a la gente una y otra vez. No hay límite en el número de veces que se le permite a uno pedir perdón a Allah porque Allah siempre perdonará.

Vuelve la oración después de abandonarla paso a paso

Puede que tengamos algunas dificultades para volver a tener el hábito de hacer las cinco oraciones diarias. Pero, alhamdulillah, es maravilloso estar comprometido a esto (5 oraciones diarias).

Lo primero que debes hacer es poner la intención para con Allah de que vas a hacer todo lo posible por mantener tus oraciones y pedirle a Allah que te ayude a hacerlo más fácil.

Empiece por lo fácil; comprométete a rezar al menos una oración al día. Una vez que hagas esto, agregue otra, y así sucesivamente hasta que hagas las cinco oraciones a su tiempo.

Reconoce lo lejos que has llegado y date un recompensa por mantener el rumbo.

Tener un “compañero de oración” también puede ayudarte; pídele a algún amigo o persona de tu confianza que te pregunten por la oración y pídeles que la hagan contigo a veces para que no siempre la hagas solo.

Si tienes problemas para hacer la oración a tiempo, quizás puedas pedirles que te llamen o te envíen un mensaje recordándote cuándo es el momento.

Estas pequeñas ayudas puede llevarnos muy lejos. Recuerda, empieza poco a poco, sé consciente de que nunca es demasiado tarde para volvernos a nuestro Señor y que nunca hemos de desesperar de Su misericordia.

Este es un artículo del archivo de aboutislam.net, puedes leer la versión original en inglés aquí.

About Anne Myers
Anne Myers is a proud Wellesley College graduate and holds a Master of Divinity focusing in Islamic studies. She has experience in pastoral care in hospital and university settings. Her passions include Islam, feminism, traveling, reading, watching cooking competitions, and her cats.