La recitación del Corán cambió mi vida

Un día  la recitación del Corán desde la mezquita ya no era ese ruido de fondo habitual. De repente sentí una inclinación hacia ella, quería seguir escuchándola. Me compré un CD para poder escucharla cuando quisiera.

En ese momento, todavía no había abrazado el Islam.

Escuchar la recitación del Corán

Era el mes de Ramadán y podía escuchar la recitación durante la oración nocturna del Tarawih todas las noches. Llevaba diez años viviendo cerca de una mezquita, pero los sonidos provenientes de la mezquita nunca me habían afectado. Aunque vivía en un país de mayoría musulmana, mi marido no era musulmán y yo tampoco. Trabajaba en una universidad católico-cristiana.

Continúe escuchando la recitación del Corán incluso después de que terminara el Ramadán. El Corán daba mucha paz y alegría a mi alma. Siempre que estaba libre volvía a escucharlo. No entendía una palabra, pero esas palabras calmaban mi mente. Y me sentía en paz. Era exactamente lo que necesitaba para calmar mi corazón inquieto.

A solas con Allah

Una noche tranquila, la necesidad de conectarme con esta hermosa recitación del Corán se volvió muy fuerte. Quería ser parte de las personas que recitan y escuchan el Corán. Y quería conectarme con el Ser cuyas palabras había escuchado una y otra vez. Quería sentir esa paz y alegría en cada momento de mi vida. Y quería que el Corán llenara mi vida.

En la quietud de la noche, Allah abrió mi corazón a él. Me senté en el suelo. Sola. A solas con Allah. Uno a uno con Allah. Y pronuncié mi shahadah.

Un secreto

Durante dos años no le conté a nadie mi compromiso, mi relación secreta con Allah. Lo mantuve oculto a todos. Temía de que mi nueva relación con Allah fuese estropeada y manchada con las palabras y los juicios de otras personas.

Quería que mi relación con Allah creciera, se fortaleciera, se volviera tan intensa, que ninguna palabra, ningún comentario desagradable, ningún gesto hiriente pudiera interponerse entre mi Señor y yo. Hacía la oración en secreto. Estudiaba el Corán en internet de forma secreta. Aprendí sobre mi nueva religión y mi Señor a través de la lectura.

Una fuerte conexión con Allah

Después de dos años sentí que mi conexión con Allah era inquebrantable. Me sentía extremadamente fuerte y llena de Su luz. Decidí empezar a aprender sobre el Islam con una profesora de religión que enseñaba un internado islámico.

Todos los sábados y domingos iba a conocerla y estudiaba libros religiosos tradicionales con ella. Me convertí en una estudiante de primaria en el Islam. Aprendí los conceptos básicos. Cómo obtener pureza para la oración, cómo ponerme frente a mi Señor, el bello comportamiento hacia mi maestra y hacia las personas en general y cómo mejorar mi recitación del Corán.

Aprender sobre Allah y el Islam

Me mudé al internado islámico después de que mi esposo dijera de forma clara de que no quería abrazar el Islam. Aún así traté de convencerlo, e incluso tuvimos sesiones de asesoramiento, pero finalmente le pedí el divorcio porque no quería aceptar el Islam.

Vivir y aprender en la escuela islámica me conectó con muchos otros estudiantes del Islam. Muchos eran mucho más jóvenes que yo, pero lo que nos conectaba a todos era nuestro amor y pasión por la religión de Allah. Todos queríamos saber más sobre Él y cómo agradarle más. Aprendí a leer el Corán. Memoricé partes del Corán. Y cada nueva palabra, cada nuevo conocimiento me acercaba a mi Señor.

Empezar a cubrirme

También fue durante este tiempo en el internado islámico cuando comencé a cubrirme la cabeza a diario. ¡Alabado sea mi Creador Misericordioso!

Incluso en mi lugar de trabajo, la gente aceptó mi decisión, mi nueva vida y mi nueva apariencia. Allah abrió sus corazones y les hizo aceptarme tal como soy.

Mucha gente está interesada en mi historia de cómo llegué al Islam. Me dicen que les motiva y les hace sentirse agradecidos con Allah.

Ahora, una de las cosas más hermosas de mi vida es poder asistir a la oración en congregación y escuchar la recitación del Corán mientras se hace la oración. Es durante estos momentos que siento el tremendo regalo que Dios me ha otorgado a mí y a la humanidad en general. Creo que el Corán es uno de sus mayores regalos para nosotros.

Este artículo cuenta la historia de Katrin, originaria de Alemania. La autora conoció a Katrin y habló con ella sobre su conversión.

Este es un artículo del archivo de aboutislam.net, puedes leer la versión original en inglés aquí.

About Claudia Azizah
Claudia Azizah is originally from Germany and mother of two children and writer. She served as Assistant Professor at the International Islamic University in Malaysia until August 2019. She is co-founder of the Ulu-Ilir-Institute in Indonesia. She regularly writes for the German Islamic newspaper. She is interested in Islamic spirituality, art and Southeast Asia. You can follow her on Twitter and Instagram: #clazahsei