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Como llegué a conocer y amar a Dios

Cuando era joven pensar en Dios significaba evocar la imagen mental de un anciano con una túnica y barba larga y blanca. En mi mente siempre estaba ahí, viviendo en las nubes.

En esta etapa de mi juventud sabía que amaba a Dios. Pero amaba a Dios como solo puede hacerlo un niño: de forma natural, ignorantemente. No conocía mucho más que esta imagen y que Dios era El Creador, mi Creador.

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Pero a medida que fui madurando empecé a cuestionar muchas cosas sobre esta imagen de Dios. Me preguntaba ¿por qué Dios es un hombre? ¿y por qué Dios no está más cerca de nosotros, para saber lo qué está pasando aquí abajo, en las trincheras? Sabía muy poco sobre de Dios más allá de esta imagen, una imagen que me hacía sentir lejos de Dios.

A medida que crecía, cuestionar se convirtió en parte del proceso de maduración. A medida que crecía, mi naturaleza permanecía pero mi ignorancia se desvanecía. Aun así, sabía que Dios era El Creador, mi Creador.

A medida que reflexionaba sobre Dios, el Creador, Dios me guió al Islam. En él aprendí más de lo sobre de Dios de lo que creía posible. Aprendí que ninguna de mis imaginaciones sobre de Dios era correcta.

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Dios está cerca

Dios no es un varón o una hembra. La dualidad implícita y la necesidad de los dos sexos no tiene sentido cuando se aplica a Aquel que es completamente único y libre de necesidades. Y los pronombres que usamos para describir a Allah solo reflejan un lacra de nuestro lenguaje para encapsular lo Divino.

Aprendí que Dios no está flotando en una nube lejos de nuestros problemas. Él está cerca. Aunque está por encima de Su trono, Él está más cerca de nosotros incluso que nuestra propia vena yugular porque Él sabe lo que hay en nuestros corazones. Mi imagen de Dios maduró al igual que mi creencia.

Lejos de la imagen mental infantil de Dios que tenía, aprendí que Allah está más allá de nuestra imaginación. Dios no puede ser puesto en una caja creada por la mente humana. El Profeta (la paz sea con él) explicó esto acerca de Dios:

“Cualquier cosa que os venga a la mente con respecto a características físicas o atributos mortales, Allah, Exaltado sea está muy por encima de eso y eso no expresa el concepto real de la entidad divina de Allah (SWT)”.

Estaba asombrada y perpleja por esta redefinición de quién es Allah. Pensar en un Dios está más allá de mi imaginación creó un lugar incómodo en mi mente. Luché por resistir el impulso de imaginar una descripción física de Allah. Es una tendencia humana querer definir algo, querer ponerle rostro a un nombre.

No tiene igual

Pero esto me enseñó algo sobre las descripciones físicas y el poner etiquetas. Para mí, cuando era niña, conocer a Dios -o conocer algo o a alguien- significaba simplificar un ser complejo y encarnar todo ese ser en algo superficial.

En esta torpeza a la hora de entender a Dios, me di cuenta de que depender de estas descripciones físicas de Dios no significaba nada. Tener una cualidad física u otra no nos hace conocer quién es en realidad este Creador Eterno.

Dios nos dice que tiene un rostro:

De Allah son el oriente y el occidente; donde quiera que os volváis, allí (encontraréis) la faz de Allah. Es cierto que Allah lo abarca todo y no hay nada que escape a Su conocimiento.

Corán 2:115

Pero no se parece en nada a lo que podemos imaginarnos que una cara es, debería ser o podría ser.

Dios nos dice que tiene una mano:

Los que te han jurado fidelidad, se la han jurado en realidad a Allah; la mano de Allah estaba sobre sus manos.

Corán 48:10

Pero, ¿cómo podrían nuestras mentes concebir la mano de Un Ser Ilimitado? Nuestra imaginación no puede concebirlo.

Una comprensión más profunda

No poder limitar a Dios a una comprensión humana de la existencia física no me dio otra opción que pasar de lo físico a una comprensión más profunda. Tuve que confiar en mi comprensión de Dios como Creador una vez más para encontrar la verdad.

Dios explica este proceso perfectamente en el Corán:

Conocen una parte superficial de la vida del mundo pero viven despreocupados de la Otra Vida ¿Es que no han reflexionado en su interior? Allah no ha creado los cielos y la tierra y lo que hay entre ambos sino con la verdad y con un plazo fijado. Y es cierto que muchos de los hombres niegan que habrán de encontrarse con su Señor.

Corán 30:7-8

Él es Quien crea al principio y luego vuelve a crear; y esto es aún más fácil para Él. Él tiene el más alto parangón en los cielos y en la tierra y Él es el Irresistible, el Sabio.

Corán 30:27

Así que miré a la creación para conocer al Creador. Miré la puesta de sol y la belleza de sus colores, sabiendo que nadie más que Dios podría crear algo tan asombroso. A través de esta parte de la creación, entendí la verdad de la declaración del Profeta:

Allah es bello y ama la belleza.

Muslim

Dirigí mi mente a la perfección del tiempo y cómo nunca salta o retrocede, sabiendo muy bien que no podría ser otro que Dios quien habría creado un mecanismo tan asombroso y constante.

Encontré a dios

En la diversidad de rostros de la humanidad encontré a un artista incomparable en Dios, que es Al-Qaadir -El Todopoderoso- y Al-Baari -El Hacedor-. En mi propio cuerpo y en los sistemas que funcionan en equilibrio y se curan a sí mismos, descubrí que Dios es Al-Musawwir, el Creador de formas.

Busqué el amor mismo y sentí una profunda conexión con Dios que es Al-Wadud, el Creador y dueño del amor. Miré a la misericordia de la madre hacia su hijo y encontré allí al Creador de esta misericordia, Dios, Quien es El Más Misericordioso y el más compasivo -Ar-Rahman, Ar-Rahim-.

A través de la creación y sus cualidades llegué a conocer a Dios, no como un anciano que vive lejos en las nubes, sino como una entidad todopoderosa e insondable que es a la vez maravillosamente sutil y dolorosamente obvia.

Al madurar mi comprensión de Dios, realmente me sentí más cerca de Él. Sentí un profundo amor por mi Creador. Mi corazón y mi mente pasaron de lo físico a una profunda conexión emocional con Dios, quien solo puede ser entendido a través de las manifestaciones de Su creación y Sus cualidades superlativas.

Al darme cuenta de todo esto, encontré a Dios, Al Hadi, el Guía.

About Theresa Corbin
Theresa Corbin is the author of The Islamic, Adult Coloring Book and co-author of The New Muslim’s Field Guide. Corbin is a French-creole American and Muslimah who converted in 2001. She holds a BA in English Lit and is a writer, editor, and graphic artist who focuses on themes of conversion to Islam, Islamophobia, women's issues, and bridging gaps between peoples of different faiths and cultures. She is a regular contributor for AboutIslam.net and Al Jumuah magazine. Her work has also been featured on CNN and Washington Post, among other publications. Visit her blog, islamwich, where she discusses the intersection of culture and religion.