Las virtudes del Salat, la oración en el Islam

El Salat, la oración en el Islam, es uno de los pilares del Islam y uno de los preceptos más importantes.

La definición de la palabra ‘Salat’, lingüísticamente, significa “súplica”. Allah dice, indicándole al Profeta:

Y pide por ellos, pues realmente tus oraciones son para ellos una garantía.

Corán, 9:103

El significado linguistico de la palabra as-Salat es similar al de la palabra Dua, que es pedir a Allah, hacer una súplica.  

Pero el significado que tiene en el contexto de la jurisprudencia y en el contexto del Islam y el uso que hacen los musulmanes en general, la palabra as-Salat se refiere a una de las cinco oraciones preceptivas o del las recomendadas. Es decir, la oración en el Islam es uno acto de adoración que consta de palabras y acciones específicas. 

En este sentido, el Salat es un acto que tiene una gran relevancia en la vida diaria de un musulmán. Por eso es importante conocer cuales son las virtudes de la oración y su importancia.

La oración es uno de los pilares del Islam

El Islam está establecido sobre cinco pilares, como se nos dice en el Hadiz. Y la oración en el Islam o Salat, es el segundo de ellos, después de la declaración de la creencia, o Shahada.  

Al ser uno de los pilares es imprescindible para que se mantenga todo el cuerpo y su falta hace que este no esté completo y que la religión de la persona sea defectuosa. 

Dijo el Profeta:

Lo más importante de vuestras vidas es el Islam. Su pilar es la oración y su cúspide el esfuerzo en el camino de Allah.  

Todo musulmán que quiere tomar el pulso a su Din, a su relación con Allah y con el Islam, debe fijarse en su oración, en cómo la hace y que obtiene de ella.

La oración es un acto de comunicación con Allah y sumisión a Su voluntad

En el Islam no hay intermediarios en la relación del siervo con su Creador. Cada uno se puede comunicar directamente con Él, y el acto principal y fundamental en el que esto ocurre es en el Salat, la oración. El Salat es un vínculo directo con Allah. 

Dice Allah en un Hadiz Qudsi:

He repartido la oración entre Yo y Mi siervo. Cuando dice: ‘Las alabanzas pertenecen a Allah’. Yo digo: ‘Mi siervo me ha alabado’.

Este Hadiz continúa hasta el final del Surah al-Fatihah el cual se recita en todos lo rakaats o unidades de la oración. Lo que nos indica es que cuando empezamos la oración entramos en un relación íntima con Allah en la que Él nos escucha y nos responde. Y esta es la esencia de la oración. El Salat es la muestra de nuestra relación con Allah. 

Y esta relación nos trae sosiego, paz, tranquilidad y éxito en esta vida y en la próxima. Nuestra oración no beneficia a Allah en nada, sino que somos nosotros los que nos beneficiamos de ella, pues como dice el Hadiz:

Si todo la creación se reuniera para adorar a Allah no le aumentaría en nada de Su Dominio y Perfección. Y si toda la creación se reuniera para dañar a Allah eso no Le restaría nada. 

La oración es un purificación para el alma

La oración es un purificación para el alma y un práctica que disciplina y adiestra la conducta del musulmán. 

La oración en el Islam, o Salat, es recuerdo de Allah y el recuerdo de Allah es purificación espiritual. Cuando llega la hora de la oración el siervo deja cuanto está haciendo, se purifica y prepara para la oración y acude a la llamada de su Señor. Esto es un purificación de los asuntos mundanos y un recuerdo de Dios que purifica nuestro corazón. 

Esto además es un adiestramiento y disciplina espiritual que nos ayuda a sobreponernos a los deseos de nuestro ego, puesto que cuando nos postramos ante Allah estamos humillándonos ante Él y le aceptamos. Allah nos dice que nos ha creado para adorarle:

Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren. 

Corán, 51:56

Y cuando hacemos la oración recordamos esta razón por la que Allah nos ha creado y cumplimos con ella.