Un Hadiz importante para nuestros amigos cristianos

Cristianos y musulmanes llevan concurriendo en diálogos interreligiosos muchos años.

En nuestra era moderna, este diálogo, que comenzó hace unos cincuenta años, ha experimentado un gran auge durante las dos últimas décadas.

Los eruditos musulmanes y cristianos comparan los textos de la Biblia y el Corán, a menudo en forma de debate, y se suelen discutir detalles sobre Jesús (la paz sea con él) desde ambas perspectivas.

Antes de entrar en detalles, pienso que puede ser útil ampliar el foco y ver un escenario más general, puesto esto puede ayudar a que ambas partes logren una mejor comprensión de muchos de los temas en los que no están de acuerdo, en particular sobre si Jesús (la paz sea con él) fue el hijo de Dios.

Y un tema central desde esta perspectiva es una comprensión correcta del concepto del pecado humano.

Un Hadiz del profeta Muhammad

Considero que el siguiente Hadiz es muy importante como una introducción a que nuestros amigos cristianos comprendan dos de los atributos más importantes de Dios: Su misericordia y Su perdón.

El Profeta Muhammad (la paz sea con él) dijo:

Si no cometiérais pecados y os volviérais a Dios buscando Su perdón, Él os habría reemplazado con otras personas que pecarían, pedirían perdón a Dios y Él las perdonaría.

Sahih Muslim

Dios Todopoderoso nos creó para su misericordia y perdón. Dice en el Corán:

Si tu Señor hubiera querido habría hecho que los hombres fueran una única comunidad. Sin embargo no dejarán de ser contrarios unos a otros. A excepción de aquel a quien tu Señor le conceda misericordia. Y para eso los creó.​​

Corán, 11:118-119

Dios creó a los seres humanos de forma diferente a como creó a los ángeles. Si Él lo hubiera querido, podría fácilmente habernos creado como ángeles, quienes solo pueden obedecer a Dios y no pueden desobedecerle.

Nuestro libre albedrío y la Guía Divina

Él nos creó con libre albedrío y nos envió Su guía para que no nos extraviéramos.

De acuerdo con nuestro libre albedrío y la Guía Divina, los seres humanos, que vivimos en esta tierra, somos libres de creer en la existencia de un Creador o de no creer.

Y si creemos, también somos libres de seguir la Guía Divina que se nos ha enviado o de no seguirla.

Dios nos creó de una forma que es adecuada para que podamos poblar y vivir en esta tierra y sobrevivir en ella como especie humana, de igual manera que creó a los ángeles de una manera adecuada para su función principal, que es la de alabarle.

De esta forma, le ha dado a cada alma humana aspectos “angelicales” que nos permiten mantenernos conectados con Él siguiendo Su Guía, aunque no podamos verlo.  Al mismo tiempo nos ha dado otros atributos terrenales y deseos humanos para que podamos sobrevivir como especie; y nos ha mostrado con Su guía cómo usar estos atributos terrenales de una manera que Le complace, como es el matrimonio, por ejemplo.

Dios conoce que el hecho de que tengamos estos atributos y deseos terrenales, junto al libre albedrío, a menudo nos llevará a usarlos de manera incorrecta, especialmente con las insinuaciones constantes que recibimos de Shaytan, nuestro peor enemigo.

Él sabía, antes de crearnos, que usaríamos nuestro libre albedrío para cometer pecados, pero esto no supone el fin del mundo, ya que hay una forma de salir del pecado, que es arrepentirse y pedirle perdón a Dios.

Y este es el propósito principal por el que hemos sido creados: para la misericordia y el perdón de Dios, como se menciona en el Hadiz anterior.

Por lo tanto, si un creyente peca, todo lo que debe hacer es sentir desaproabción de esa acción, arrepentirse ante Dios y pedirle perdón.

El pecado de Adán

Y esto es exactamente lo que le sucedió a nuestro padre Adam.

Adam cometió un pecado cuando desobedeció el mandato de Dios de no comer del árbol prohibido en el Paraíso, y fue su peor enemigo, Shaytan, quien engañó para caer en ese pecado.

Pero esto no supuso el fin del mundo.

Dios sabía, antes de crearlo, que Adam cometería un pecado, y le enseñó a arrepentirse. Adam lo hizo, y Dios lo perdonó.

Fin de la historia.

Dado que Dios es Misericordioso y Perdonador, aceptó el arrepentimiento de Adam y le perdonó.

Adam, así como todos los profetas de Dios que vinieron después de él, enseñaron a sus seguidores cómo arrepentirse y pedirle perdón a Dios, sin intermediarios. Y Él nos perdona por Su misericordia, que es el propósito original por el que fuimos creados.

Conclusión

El viaje de los seres humanos en la tierra es buscar a Dios, usando el avanzado intelecto que tenemos y que Él nos ha dado, reflexionar, leer Su Guía y, si estamos convencidos, creer en Él por nuestro libre albedrío.

Por lo tanto, debemos mostrar nuestro amor por Él siguiendo Su guía y pedirle a diario que nos guíe y nos perdone, para que así podamos vivir una vida feliz aquí y una vida feliz eterna en la Próxima vida.

Dios no necesita que Jesús (la paz sea con él) muera por los pecados de la humanidad, ya que Él nos creó con libre albedrío y nos mandó la guía para arrepentirnos directamente a Él cuando usamos este libre albedrío de manera incorrecta.

Él es un Dios Perdonador y Misericordioso, y perdona todos los pecados cuando nos arrepentimos, ya que Él es el Más Misericordioso, Al-Rahman, Al-Rahim, el Más Bondadoso.

Que Allah nos guíe a todos a Su Camino Recto.

Amin.

Este es un artículo del archivo de aboutislam.net, puedes leer la versión original en inglés aquí.