¿Por qué una mujer musulmana no puede casarse con un hombre no musulmán?

Todas las chicas esperan el día de su boda, su vestido, un nuevo comienzo; en realidad, no todas las chicas. Una enamorada chica musulmana no puede casarse con un no musulmán, su boda no está permitida en el Islam, se debate entre su religión y su amor. Pero ¿por qué el Islam no permite este matrimonio?

El amor a primera vista, esa atracción magnética, repentina e involuntaria, se apodera de quienes toca. Permanecer despierto durante las noches, olvidar las citas y soñar despierto en el trabajo, son síntomas del amor. Si bien el amor parece deshacerse de la racionalidad, quienes observan generalmente responden con una sonrisa: “no importa, están enamorados”.

Los enamorados deben volar a donde deseen. Ponerles regulaciones sería como atraparlos en una jaula. ¿Por qué dos personas enamoradas no deberían poder pasar el resto de sus vidas juntas? Esto parece un argumento claro y directo.

Lógicamente, podemos (1) permitir que ocurran todos los matrimonios o (2) podemos permitir que ocurran algunos y rechazar otros o (3) podemos rechazar todos los matrimonios por completo.

Si tomamos la primera opción, permitiendo que todos los matrimonios tengan lugar sin ninguna restricción, incluiría escenarios como que una persona se case con su prima o sobrina.

Si bien estos escenarios pueden hacer que algunos se estremezcan, es posible que otros no. Si fuese judío no sería un problema puesto que el judaísmo le da a un hombre la libertad de casarse con su sobrina.

El matrimonio y normas culturales

Si bien puede parecer una idea romántica que cualquiera debería poder casarse con quien quisiera, todo en nombre del amor y la libertad, es algo que invita al rechazo en muchas sociedades.

Los matrimonios entre primos, por ejemplo, son incestuosos, o se consideran así en algunas culturas, como la china y coreana, pero son legales en el hinduismo, el judaísmo, el islam; Europa, Canadá y partes de Estados Unidos.

Los defensores de la libertad del amor tendrán que tener en cuenta que permitir todos los matrimonios incluye incluso los que resultan de relaciones consensuales entre hermano y hermana, o padre e hija. ¿Permitirán tales matrimonios, ya que supuestamente, el amor no debería ser limitado ni regulado?

Si consideramos la segunda opción, permitir algunos matrimonios y rechazar otros, tendremos que responder a la pregunta obvia, ¿quién clasificará para los enamorados qué matrimonios están permitidos y cuáles no?

“La gente”, parece ser la mejor respuesta. Las sociedades viven de acuerdo con estándares de comportamiento llamados normas y costumbres sociales.

Matrimonio y religión

El Antiguo Testamento prohíbe casarse con personas de otras religiones, para que no se aparten de Dios ni reciban Su castigo:

Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo. Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto. ()

Deuteronomio, 7:3-4

Además, según la ley judía, los hijos de una mujer gentil no se consideran judíos aunque el marido sea judío. Para que los niños sean considerados judíos, la madre debe ser judía.

En el Islam, también existe la prohibición de casarse con personas de otras religiones:

No os caséis con las idólatras hasta que no crean. Una esclava creyente es mejor que una mujer libre idólatra aunque os guste. Y no caséis (a las mujeres) con los idólatras hasta que no crean. Un esclavo creyente es mejor que un idólatra libre aunque os guste. Ellos (los idólatras) invitan al Fuego mientras que Allah invita al Jardín y al perdón con Su permiso; y aclara Sus signos a los hombres. ¡Ojalá recapaciten!

Corán 2: 221

Este versículo, que prohíbe los matrimonios con personas de otras religiones, los describe como “mushrikat” y “mushrikun“, es decir, mujeres y hombres que cometen “shirk“, la antítesis del monoteísmo, traducido libremente como “politeísta”.

Según la comprensión integral del monoteísmo en el Islam, solo se debe adorar a un Dios sin equiparar Su señorío e identidad con la creación. Se considera que los judíos y los cristianos han comprometido los principios del monoteísmo y están incluidos en la prohibición del matrimonio mencionada en el versículo anterior. El Corán describe su ruptura de compromiso con el monoteísmo:

Han tomado a sus doctores y sacerdotes como señores en vez de Allah, igual que al Ungido, hijo de Maryam; cuando solamente se les ordenó que adoraran a un Único Dios. No hay dios sino Él. ¡Glorificado sea por encima de lo que Le asocian!

Corán 9:31

Y no digáis tres; es mejor para vosotros que desistáis. La verdad es que Allah es un Dios Único. ¡Está muy por encima en Su gloria de tener un hijo! Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Y Allah basta como Guardián.  

Corán 4:171

Sin embargo, a diferencia del judaísmo, que mantuvo la prohibición del matrimonio tanto para hombres como para mujeres, más adelante el Islam permitió que los hombres se casaran con mujeres judías y cristianas:

Y (son lícitas para vosotros) las mujeres libres y honestas que sean creyentes, así como las mujeres libres y honestas de los que recibieron el Libro antes que vosotros, si les dais sus dotes como casados, no como fornicadores ni como los que toman amantes.

Corán 5:5

Algunos esfuerzos para racionalizar esta permisibilidad unilateral del matrimonio parecen carecer de fuerza. Si la racionalización por la que una mujer musulmana no puede casarse con un hombre no musulmán es el temor de que pueda alejarse de Dios, entonces lo mismo puede decirse del hombre musulmán casado con una judía o cristiana.

Los versículos del Corán y del Antiguo Testamento que prohibían el matrimonio con otras religiones presentaban una racionalización: no alejarse de Dios. Sin embargo, el verso coránico, que establece la permisibilidad de que un hombre se case con una mujer judía o cristiana, no menciona una racionalización.

Por supuesto, que no se haya mencionado no quiere decir que no haya una. Pero sí indica que usar la racionalización del versículo aplicado a la prohibición universal para el matrimonio, con la permisibilidad unilateral, sería incorrecto.

De la misma forma que deben rechazarse las racionalizaciones malinterpretadas de los versículos tanto del Antiguo Testamento como del Corán, como afirmar que los versículos exigen discriminación o trato desigual de las mujeres, ya que no coinciden con el espíritu ni con la letra de ninguna de las leyes, respectivamente.

El argumento que se propone es que los derechos islámicos de una mujer musulmana están protegidos mientras está casada con un hombre musulmán, como el derecho a la propiedad, el derecho a su identidad (sin cambiar su nombre), el derecho al voto, el derecho a no asumir cualquier carga económica de la familia si así lo desea, el derecho a la herencia, etc., parece ser un argumento fuerte, e incluso más fuerte en el pasado, cuando las mujeres apenas tenían derechos.

Pero, se puede argumentar que muchas sociedades modernas están al día con los derechos de muchas mujeres, entonces, ¿por qué una mujer musulmana no puede casarse con un hombre no musulmán?

En realidad, la pregunta se basa en la suposición de que la sabiduría de los juicios (hikam) funciona como las razones (asbab) y los objetivos (maqasid) de los estos, lo que por supuesto no es el caso. La ausencia de sabiduría no legitima la revocación de un juicio en la jurisprudencia islámica.

Por ejemplo, la sabiduría detrás de acortar las oraciones durante el viaje es adaptarse a las dificultades. Sin embargo, si se toman unas vacaciones de lujo, no es esta una razón para rechazar el acortamiento de la oración. La presencia de dificultad es una sabiduría para acortar la oración, no la razón. La razón es viajar.

Asimismo, la protección de los derechos de la mujer musulmana en el matrimonio es una sabiduría, no la razón de la permisibilidad unilateral. Por lo tanto, incluso si un hombre no musulmán puede garantizarle a una mujer musulmana sus derechos islámicos, la prohibición no se anula.

El Corán anima a los creyentes a reflexionar sobre sus versículos. En ciertos momentos, los eruditos agotan sus esfuerzos en busca de las racionalizaciones detrás de algunos juicios solo para llegar a la conclusión de que, si bien existe una razón para cada juicio, el intelecto humano no puede actualmente entenderlos todos.

Los enemorados deben tener la libertad de elegir con quién pueden o no casarse de acuerdo con los estándares de comportamiento que elijan libremente. No permitir que se regulen los matrimonios, en nombre de la libertad, solo viola la libertad de las personas para elegir las normas con las que desean vivir.

Este es un artículo de aboutislam.net, puedes leer la versión original en inglés aquí.