La Hiyrah: una fuente constante de inspiración

La Hiyrah es un evento trascendental en el curso de la historia islámica. Constituye un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Es la Hégira o la emigración del Profeta Muhammad de La Meca a Medina.

El significado de la Hiyrah

El término ‘hiyrah’ se deriva de la raíz árabe “ha/ya/ra”, que principalmente significa dejar un  lugar y alejarse. Lo que se entiende por la Hiyrah, en el contexto islámico, es la emigración del Profeta Muhammad junto con su noble compañero Abu Bakr al-Siddiq, de La Meca a Medina, la cual emprendieron hace 1441 años. Este viaje es tan significativo que fue elegido para marcar el inicio del calendario islámico.

La verdadera razón de la Hiyrah

La pregunta entonces es ¿por qué el Profeta se fue de La Meca a Medina? Soy consciente de que la respuesta usual a esta pregunta es que tuvo lugar para escapar de la persecución de los politeístas en La Meca y salvar la vida del Profeta de un maquivélico plan de asesinato.

Sin embargo, hay otra razón. Permanecer en La Meca era algo improductivo en vista de todas esas circunstancias de opresión y persecución. Por lo tanto, el Profeta reflexionó que no era propicio para el mensaje del Islam y que era una necesidad vital encontrar en una nueva forma para que floreciera el mensaje del Islam.

Por esta razón, la Hiyrah o Hégira, no fue en busca de una vida lujosa o incluso de una vida mejor. Sino que la idea era proteger el mensaje y cumplir la misión del Profeta. Esto se demuestra por el hecho de que, inmediatamente después de llegar a Medina, el Profeta no simplemente se relajó. Al contrario, el Profeta participó y llevó a cabo un proceso integral para establecer una comunidad fuerte y fiel.

Por ejemplo, el Profeta construyó una mezquita y estableció un mercado. Además, estableció un vínculo de unidad y hermandad entre los Muhayirin (los inmigrantes) y los Ansaar (la gente de Medina que los acogió y ayudó).

En este momento debemos hacer una pausa para reflexionar más de lo que normalmente pensamos sobre la Hiyrah. ¿De qué tenemos que emigrar para llevar una vida con éxito de acuerdo con nuestro objetivo de adorar a Allah? No tiene necesariamente que ser una emigración de un lugar a otro. Sino que podría ser la emigración de las faltas al arrepentimiento a Allah, el Todopoderoso. Podría ser la emigración de las malas acciones a las buenas acciones y la productividad.

7 enseñanzas prácticas y morales que se pueden extraer de la Hiyrah

Hay numerosas enseñanzas y aprendizaje moral que se pueden extraer de la Hiyrah del Profeta y que podemos implementar en nuestra vida diaria:

1. Tener una aspiración alta y ser proactivos

Podemos aprender esto de la actitud positiva del Profeta. A pesar de todas las circunstancias adversas, no se rindió ni retrocedió. Por el contrario, tenía aspiraciones muy altas y estaba seguro, con una determinación inquebrantable, del apoyo y la victoria de Allah, el Todopoderoso. Es por esto que tuvo una actitud proactiva para emigrar de La Meca a Medina en busca de un refugio seguro en el que el mensaje del Islam floreciera y transformara el mundo entero.

2. Honestidad y justicia hacia todos

Esta enseñanza se puede extraer de la instrucción del Profeta a su primo Ali de devolver a sus legítimos propietarios en La Meca todos los fideicomisos y depósitos que le habían sido entregados. Aquí, hemos de explicar el contexto completo para apreciar y comprender mejor la magnitud de este acto de honestidad.

Incluso antes de la profecía o la misión de Muhammad, la gente de La Meca, donde creció, le llamaban al-Sadiq (el que dice la verdad) y al-Amin (el digno de confianza). Por eso solían confiarle y guardar con él sus posesiones más valiosas. Obviamente, porque estaban seguros de que una persona como Muhammad guardaría sus depósitos.

Cuando llegó el momento de irse de La Meca a Medina, el Profeta ordenó a su primo Ali que devolviera los depósitos a sus legítimos propietarios en La Meca.

Cuando te detienes y piensas sobre esto esto, podrías decir que cualquier otro en su posición, habiendo sufrido todas esas penurias y soportado todos esos abusos, se habría excusado a sí mismo para llevarse todo lo que pudiera con él sin importarle si devolvía o no los depósitos.

Sin embargo, este no fue el enfoque del Profeta.  Esto nos sirve como enseñanza de que nuestro criterio al tratar con los demás, sean o no musulmanes, es la justicia y la honestidad, y no nuestros caprichos, deseos o venganzas. Así es como realmente nos convertimos en adoradores de Allah, el Todopoderoso.

Como musulmanes, debemos ser justos incluso con nuestros peores enemigos. Esta es una de las enseñanzas más importantes que debemos implementar en nuestras vidas cuando tratamos con nuestros hermanos y hermanas en la humanidad.

3. Buscar los medios apropiados y correctos

La tercera enseñanza tiene que ver con tomar las medidas necesarias y utilizar los medios legales y legítimos que Allah nos ha proporcionado. El Profeta y su compañero llevaron a cabo una gran preparación para este épico viaje. Por ejemplo, planearon los medios de transporte, cómo ocultar sus huellas y contrataron a un guía experimentado, cuyo nombre es Abdullah ibn Orayqit, para que los guiara por la ruta más estratégica de La Meca a Medina.

4. No discriminar contra los no musulmanes

Cabe destacar que en ese momento que Abdullah ibn Orayqit aún no era musulmán. Independientemente del hecho de que no era musulmán, el Profeta lo contrató y designó porque era el mejor para ese trabajo. Por lo tanto, como musulmanes, no discriminamos a las personas por su creencia o religión.

5. No discriminar por motivos de género

Además, el Profeta designó a la persona que les llevaría comida y bebida cada noche. Esta persona era Asma, la hija de Abu Bakr (que Allah esté complacido con ella y su padre).

Esta persona era una mujer y se las arregló para desempeñar un papel vital en la Hiyrah. El hecho de que fuese una mujer no hizo que el Profeta dijera que no podría ser parte del plan. Por lo tanto, en el Islam no hay lugar para la discriminación por motivos de género.

Lo mencionado anteriormente sirve como una enseñanza para mostrarnos que hemos de llevar a cabo las acciones requeridas utilizando los medios correctos ante Allah para alcanzar nuestras metas y objetivos, incluso cuando pedimos a Allah, el Todopoderoso. El Profeta, que es el mejor de la creación, lo hacía. 

6. Tener una buena opinión de Allah

Esto se puede destacar durante los preciosos momentos en los que el Profeta y su noble compañero buscaban refugio en la cueva de Thawr. Los politeístas de La Meca pudieron seguirlos hasta la cueva.

Cuando los politeístas se acercaron a la cueva, Abu Bakr le susurró al Profeta: “Oh Mensajero de Allah, si uno de ellos mirara sus pies, nos encontrarían”. Sin embargo, el Profeta tenía mucha confianza en Allah, el Todopoderoso. Le dijo a su noble compañero: “Oh Abu Bakr, ¿qué piensas de dos hombres con los que Allah, el Todopoderoso, es el tercero?”. Queriendo decir que, sin lugar a dudas, Allah los salvaría y los apoyaría.

El Profeta siempre vivió su vida con esperanza. Incluso en los momentos más difíciles, siempre dio esperanza a sus compañeros. Solía ​​manejar las dificultades con positividad. Y los musulmanes debemos seguir su ejemplo, con paciencia (sabr), esperanza, duaa y confianza en Allah, especialmente en este momento sin precedentes de la pandemia del Corona.

7. Confianza auténtica en Allah

Por lo tanto, mis queridos hermanos y hermanas, estas palabras tan poderosas deben estar constantemente en el corazón y la mente, así como en la lengua de todos los musulmanes, hombres y mujeres, siempre que se enfrenten a una situación de dificultad en sus vidas y después de haber agotado todas los medios legítimos.

Esta es la forma en la que podemos adoptar un enfoque equilibrado y moderado. Usamos todos los medios necesarios y, a la misma vez, confiamos humilde y sinceramente en Allah el Todopoderoso. De hecho, lograr y mantener este equilibrio constituye la esencia del concepto de Tawwakul.

En conclusión, a la luz de las enseñanzas mencionadas anteriormente, nos damos cuenta de que la Hiyra no solo trataba del Profeta y su noble compañero. Sino que este viaje también sirve es para que nosotros aprendamos e internalicemos enseñanzas extraordinarias que aplicar en nuestra vida. 

Además, podemos afirmar que, seas musulmán o no, puedes aprender y beneficiarte de la vida del Profeta Muhammad.  Ahora debería ser nuestra responsabilidad continuar leyendo y reflexionando sobre la vida del Profeta, que la paz sea con él.  

Este es un artículo del archivo de aboutislam.net, puedes leer la versión original en inglés aquí.

About Hossam Ed-Deen Allam
Hosam Ed-Deen Allam holds an MA of Diplomacy and Religion with Distinction from the Department of Politics, Philosophy, and Religion at Lancaster University in the UK. His main research area concerns Faith-based Diplomacy, Conflict Transformation, De-sectarianisation, and Peacebuilding. In parallel, Allam works as a member of Al-Azhar Fatwa Global Centre in addition to serving as a lecturer of the sources of Islamic jurisprudence at the Faculty of Sharia and Law at Al-Azhar University in Cairo. Hossam Ed-Deen is a Graduate of Al-Azhar University in Cairo from the Faculty of Shari’ah and Law in English. He has served as a lecturer of Islamic jurisprudence and its principles at the renowned Al-Azhar mosque in Cairo and has served as a religious leader in a number of communities in North America including NYC. Through his years of community work, he has provided training and guidance to government departments along with developing educational projects and community centers.