La fuerza del agradecimiento

El sueño hace que cierres los ojos, pero la fuerza continúa corriendo por tus venas y nervios, sosteniendo la vida en tu cuerpo, nunca para ni se debilita. La fuerza de agradecimiento es similar.

¿Quién mantiene tus venas y nervios vivos, activos y vigilantes por ti? ¿Quién los creó y los puso a funcionar de la nada?

No fuimos creados porque lo pedimos, ni se nos proveyó cuando éramos un embrión y un bebé porque lo pedimos. Sino que fue el Generoso Otorgador y el Glorioso Hacedor quien lo hizo por ti, por Su Gracia. Verdaderamente es más misericordioso contigo que tú mismo.

El significado del agradecimiento

El agradecimiento es una palabra que, al igual que la gratitud, significa alabanza y exaltación, y en esto radica su valor y mérito.

Lo importante es que la lengua exprese gratitud mientras el corazón la siente y reconocer en lo más profundo que Dios, como fuente de todo bien que acaece, merece todo el agradecimiento que se le envía.

Con cada parpadeo de los ojos y con cada latido del corazón, Allah se manifiesta cercano a la humanidad a través de las bendiciones que les otorga y las cosas buenas que les envía.

Estas bendiciones y dones, que se renuevan todos los días y todas las noches, deben recibirse con reconocimiento y agradecimiento a Aquel que las concede.

Él es Quien hizo sucederse a la noche y el día para quien quisiera recapacitar o agradecer.

Corán, 25:62

Si le das comida a alguien, le das refugio, pagas sus deudas o lo elevas a un alto rango y luego te mira con desagrado o te da la espalda a pesar de la bondad que le has mostrado, lo percibirías como alguien sin quien la tierra sería un lugar mejor.

¿Qué piensas entonces del Señor de la existencia? Quien crea de la nada, proporciona sustento y ropa, y derrama sus gracias y favores año tras año, cuando ve que los que viven y se regocijan en sus bendiciones son severos y le rechazan con firmeza.

Ha creado al hombre a partir de una gota de esperma y sin embargo él es un indudable discutidor.

Corán, 16:4

Ingratitud

La ingratitud es bajeza. El flujo incesante de dones se paga dándole la espalda a quien los otorga y se le desobedece en Su presencia.

La persistencia en este comportamiento, hace que el derecho a más se reduzca a nada. Por lo tanto, es una obligación para la humanidad agradecer y expresar gratitud a su Señor.

La gratitud no es una tarea difícil que haya que soportar con paciencia; sino que es el camino a la perfección que las personas deben transitar con determinación y propósito.

¡Creyentes! ¡Comed de las cosas buenas que os proveemos y agradeced a Allah, si es verdad que Le adoráis!

Corán, 2:172

Afortunadamente, reconocer los favores de Allah con dulce compostura y la aquiescencia del corazón hacia el Hacedor hace a una persona digna de recibir más. Las bendiciones en sus manos son como agua derramada en una tierra fértil repleta de flores y frutos; no se puede reducir ni parar de derramar.

Por el contrario, regar una tierra estéril es un desperdicio y, por lo tanto, se corta el agua.

Y cuando os anunció vuestro Señor: Si sois agradecidos, os daré aún más, pero si sois desagradecidos…Es cierto que Mi castigo es intenso.

Corán, 14:7

Por tanto, la maldad de la ingratitud merece un castigo severo.

¿Qué perderá la gente si disfruta de las Bendiciones de Allah con un corazón agradecido que reconoce al Otorgador y le dice: “Gracias”? ¿O es esto demasiado difícil?

El agradecimiento del profeta

La gratitud es más un sentimiento que un simple movimiento de los labios, un sentimiento que se tradujo de forma excelente en sinceras acciones y comportamientos a lo largo del día y la vida del Profeta Muhammad.

Siempre que se despertaba, decía:

Toda alabanza y agradecimiento a Allah, quien me restauró el alma, hizo que mi cuerpo estuviera sano y me permitió recordarlo.

Siempre que terminaba de comer, decía:

Toda alabanza y agradecimiento a Allah, quien nos alimentó, sació nuestra sed y nos hizo musulmanes.

Siempre que volvía de hacer sus necesidades, decía:

Toda alabanza y agradecimiento a Allah, quien me hizo probar el buen sabor (de la comida), retuvo en mí su poder (la fuerza y ​​energía derivadas de la comida) y elminó su daño.

Siempre que se ponía una ropa nueva, decía:

Toda alabanza y agradecimiento a Allah, quien me vistió con esta ropa y me la proporcionó, sin poder ni fuerza de mí mismo.

Siempre que volvía de viajar, decía:

Estamos regresando, arrepintiéndonos, adorando y alabando a nuestro Señor.

Siempre que pasaba algo que le agradaba, decía:

Toda alabanza y agradecimiento a Allah, por Cuyas Bendiciones se perfeccionan todas las cosas buenas.

Y siempre que pasaba algo que le desagradaba, decía:

Toda alabanza y agradecimiento a Allah en todas las circunstancias.

Y hacía la súplica:

Oh Allah, ayúdame a recordarte, agradecerte, y perfeccionar mi adoración hacia Ti.

El plan de Shaytan

¿Qué plan tenía el Shaytan contra la humanidad después de haber sido expulsado del Cielo?

Sus esfuerzos vengativos fueron robar a la humanidad el contentamiento y hacerlos ingratos.

Sus esfuerzos vengativos fueron distraerlos y cubrir su percepción con velos de negligencia, para que se coman las bondades de Allah y no le agradezcan y vean Sus Grandes Signos y no lo glorifiquen.

Cuando las bestias encuentran comida, la devoran, sin tener en cuenta nada más. Y cuando les falta comida, sienten hambre, pero no sienten nada más. Cuando están sanos, corren y saltan. Pero cuando están enfermos, se acuestan y descansan, sin sentir nada más.

No conocen la paciencia con la aflicción ni el agradecimiento por las bondades.

Este es el tipo de vida que Shaytan quiere para la humanidad, sin recordar ni agradecer a Allah.

Este fue el juramento de Shaytan el día en que fue expulsado del cielo.

Dijo: Puesto que me has extraviado, yo les haré difícil Tu camino recto. Después los abordaré por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda y a la mayor parte de ellos no los encontrarás agradecidos.

Corán, 7:17

Las consecuencias de la ingratitud

La peor ingratitud es aquella que es un sentimiento colectivo hacia el que se desliza toda una nación. Como si hubiera un acuerdo no escrito entre ellos de no mencionar nada bueno de Allah, y de atiborrarse de Sus bendiciones y atribuírselas a nadie más que a ellos mismos.

¿Fueron destruidas naciones anteriores, como ‘Ad y Zamud, por otra causa que no fuera la ingratitud?

Se dijo a la gente de ‘Ad:

Recordad cuando os hizo sucesores de las gentes de Nuh y os dió una complexión y una fuerza superiores. Recordad los dones de Allah para que así podáis tener éxito.

Corán, 7:69

Se le dijo a la  gente de Zamud:

Y recordad cuando os hizo sucesores de los Ad y os dio una posición en la tierra. Os hacíais palacios en sus llanuras y excavabais casas en las montañas. Recordad los dones de Allah y no hagáis el mal en la tierra como corruptores.

Corán, 7:74

El  raudal de bendiciones y dones que fluían por su tierra no significó nada para esta gente. En consecuencia, fueron privados de aquello por lo que fueron ingratos; desposeídos de lo que negaban, y se justificaba el tormento contra ellos.

Se advierte a la humanidad que no transite caminos tan perniciosos.

Recordadme que Yo os recordaré; y agradecedme y no seáis ingratos conmigo.

Corán, 2:152

Y a pesar de las advertencias de Allah, solo unos pocos son los que reconocen Sus favores o se sienten agradecidos.

Son pocos Mis siervos agradecidos.

Corán, 34:13

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Del libro “El lado emocional del Islam” de Sheikh Muhammad Al-Ghazali. Traducido y adaptado por Haya Muhammad Eid y editado por Emily Katharine Richardson. Traducido al español por About Islam. Puede leer el artículo original en inglés aquí.