En tiempos de dificultad, recurre a Dios

Les quiero hacer una pregunta ¿a quién recurrimos, durante los tiempos y momentos de inquietud? ¿A quién llamamos y en quién buscamos ayuda durante estos momentos difíciles? En estos tiempos de dificultad, vuélvete a Dios.

Esta es una pregunta que muchos se están haciendo, especialmente durante la crisis en la cual estamos viviendo.

Nos dedicamos buscar en internet y cambiar los canales de la tele buscando una noticia, a buscar a través de las redes sociales, a mirar por la ventana, a mandar mensajes de texto a amistades y familiares, a buscar fuentes oficiales para averiguar a quién debemos recurrir durante este tiempo tan confuso.

No dedicamos a todo esto buscando a quien recurrir, a quién pedir ayuda.

En momentos de dificultad, recurre a Dios

Dios no dio la respuesta a esta pregunta hace 1.400 años. Dice en el Corán: 

Y vuestro Señor ha dicho: Llamadme y os responderé.

Corán, 40:60

Y también dice:

Y cuando Mis siervos te pregunten sobre Mí… Yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide, cuando Me pide; así pues que ellos Me respondan y crean en Mí, ¡ojalá se guíen rectamente!

Corán, 2:186

Entonces queridos hermanos y hermanas a quien hemos de volvernos y a quien hemos de recurrir, tanto en tiempo de facilidad como de dificultad, es a Dios.

Hemos de suplicarle y pedirle Su ayuda. Hemos de pedirle que él nos guíe en este tiempo tan difícil y confuso pidiéndole que nos de entendimiento; pidiéndole nos mantenga firmes en nuestra creencia y pidiéndole que nos mande paz, tranquilidad y paciencia durante estos momentos en cual estamos viviendo.

Recurre a Dios para todas tus necesidades, y lo encontrarás junto a ti.

Dios es poderoso por encima de todo

Hemos de ser siempre conscientes de que Dios es más poderoso que este virus. Que el Poder de Dios lo abarca todo y no hay nada que lo sobrepase. Que todo cuanto existes no es sino un subsidiario de su poder. 

Así, todo cuanto ocurre ocurre por la voluntad y el conocimiento de Dios, incluido este virus. Y aunque ahora no sepamos la razón, hemos de volvernos y recurrir a Dios para que este nos de paciencia y entendimiento. Hemos de tener siempre en cuenta que no hay situación de la que Dios no nos pueda dar una salida ni dificultad que no puede eliminar. Por eso, tanto en tiempos de dificultad como de facilidad, recurre a Dios.